Paramotores...

Diseñado y construido exclusivamente para cumplir perfectamente las necesidades de su empleo en Escuelas de Vuelo, Vuelo de Acrobacia y el Vuelo en Térmica. Equipado con nuestro bautizado TCS (Sistema Carga Total) lo que da al piloto total control sobre las cargas de peso sobre las bandas, además de unir completamente el equipo piloto/paramotor con una protección pasiva revolucionaria, ya que el diseño de los brazos en Zicral 7075 (aeronáutico) súper ligero y resistente, absorbe  la mayor parte de la energía cinética que el motor produce durante un choque frontal o lateral.

           Equilibrado completamente en sus tres ejes, y por supuesto, con un torque de hélice perfectamente compensado, motorizado con el F-200 con una reductora diseñada por mí y equipado con una hélice cuatri-pala de tan sólo 80 cm de diámetro, lo que proporciona unas medidas de chasis muy compactas para introducirlo en cualquier vehículo, con un empuje sobrado para volar con pilotos de hasta 95 Kg (+/- 58 Kg de empuje).

           Con todo lujo de detalles y unos acabados perfectos,  arranque eléctrico, pre-montado para adaptar a nuestra base de minitrike J-1 y un montón de extras para instalarle.

BOOMERAIR

MAX

         Es nuestro paramotor intermedio, equipado con el motor f-200 y con una hélice tri-pala de Carbono de 120 cm de diámetro, con un empuje de +/-70 kg, y unas prestaciones excepcionales, además de contar con la misma protección pasiva revolucionaria de su hermano Boomerair.

         En el chasis se aplica una evolución  importante estructural, ya que es desmontable y de mayor diámetro, pero con una resistencia total, gracias al sistema aeronáutico de triangulación, para ofrecer toda la protección posible. El Piloto queda protegido de la hélice, ubicándola dentro de su aro protector, evitando de esta forma, la mayoría de accidentes y roturas de materiales.

         Equilibrado y compensado perfectamente, con una relación Peso/Potencia envidiable, y por supuesto, con la calidad estructural de todos nuestros modelos.

         ideal para equiparlo con nuestra base de minitrike J-1, o para adaptarlo en nuestro trike pendular Deltajet.

              “… Pioneros en España, en el estudio, investigación y Práctica del Paramotor. Conseguimos volar por primera vez con un parapente de la desaparecida marca Gredos, modelo 25, en 1.986, usando motores Piaggio/Vespa 200 c.c. y Derbi 80 c.c., iniciándome en la Acrobacia con Paramotor.  Los resultados de estas investigaciones, se pueden apreciar ahora en nuestros equipos; por ejemplo, el uso de tubería de secciones cuadrada y rectangular: 3 veces más resistente que su equivalente en sección redonda y más ligera, al aportar los ángulos la rigidez estructural, permite usar la mitad de sección que con  tubería redonda, utilizándola desde nuestros comienzos y que nos caracteriza. Siguiendo con nuestros desarrollos, creamos un paramotor hasta hoy día inigualable, afianzando la marca con nuestro primer paramotor comercial, el TWIN 915. Este equipo de vuelo revolucionario y adelantado a su época, marcó, en el año 1.997 las directrices de todos nuestros proyectos. Se trataba de un paramotor, motorizado con dos motores independientes de 100 c.c. y 14 c.v. de potencia, impulsado por mi  exclusivo sistema de hélices dobles concéntricas y contra-rotatorias, con un consumo a la hora de menos de 3 litros, y un “efecto par” cero,  con la posibilidad, de continuar volando con un motor, en caso de parada de uno de ellos y con arranque en vuelo de ambos motores. Con un diámetro de hélices de 91,5 cm en Fibra de Carbono realizadas por nosotros y un empuje estático de 63 kg, unos logros, que en aquellos tiempos, ya predecían el lugar que ocuparíamos en el Mundo del Paramotor…

         ...pero aún no había un mercado suficientemente grande, cómo para permitirme continuar investigando a la vez que producíamos nuestros equipos de vuelo, así que continué preparándome como Piloto Experto y de Acrobacia en varias modalidades de vuelo, acudiendo a todas las competiciones que me podía permitir, diseñando y construyendo hélices de madera con winglets en fines de semana, para sobrevivir, mezclando Estudios Aeronáuticos con Vuelos de Investigación, a la vez que, trabajando en diferentes Empresas relacionadas con la aviación para poder seguir invirtiendo en maquinaria y conseguir desarrollar mi propia Marca.

         Han pasado los años, y por fin, he conseguido mi sueño. Trabajo en mi propia Empresa, haciendo lo que más me gusta, creando aeronaves híper-ligeras que ofrezcan unos niveles de Seguridad y Rendimiento, que claramente, marquen la diferencia.

         El Secreto es, Crear aportando: Toda mi experiencia como Piloto Acrobático y de Competición en ACTIVO en cada uno de mis Diseños, Todos los Estudios en cada Construcción, y aplicando, Toda mi Pasión en cada Montaje…”

                                    Cristóbal Aranda